
Los guías de turismo de la Ciudad de Buenos Aires confirmaron que la actividad continuará regulada por la Ley 1264, normativa que establece la necesidad de contar con una habilitación profesional para ejercer en el destino.
La noticia fue comunicada por representantes del sector a través de un video difundido en redes sociales, luego de una semana de gestiones y reuniones vinculadas al tratamiento de la denominada “Ley Hojarasca”. Según explicaron, el proyecto incluía una serie de modificaciones normativas entre las que se encontraba la Ley 1264.
Desde la Asociación Mutual de Guías de Turismo habían señalado que la normativa no implicaba costos para el Estado ni generaba burocracia adicional, sino que establecía requisitos mínimos de formación habilitante y registro fiscal para ejercer la actividad.
Además, remarcaron que la ley contribuía a garantizar la calidad de los servicios turísticos, la seguridad de los visitantes y la presencia de profesionales capacitados para representar a la Ciudad de Buenos Aires ante turistas nacionales e internacionales. “Si una ley funciona, no genera costos y protege el interés público, ¿por qué derogarla?“, plantearon desde la entidad.
Finalmente, el martes pasado se acercaron a la Legislatura porteña para seguir de cerca el proceso y posteriormente recibieron la confirmación de que la normativa que regula su actividad había sido retirada del paquete legislativo.
“Estamos muy contentos”, expresaron los referentes del sector, quienes remarcaron que la permanencia de la ley garantiza el reconocimiento de los años de estudio y la formación requeridos para desarrollar la profesión.
Además, sostuvieron que el objetivo de los guías es que se respete la profesionalización de la actividad, destacando el rol que cumplen en la interpretación del patrimonio cultural y turístico de la ciudad.
En ese sentido, remarcaron que Buenos Aires es una de las principales puertas de entrada del turismo internacional al país y que los guías son actores clave para transmitir la historia, las costumbres y la identidad local a los visitantes.
La decisión fue recibida con satisfacción por parte de los profesionales del sector, que consideran que la exigencia de una titulación habilitante constituye una herramienta para garantizar estándares de calidad en la prestación de los servicios turísticos y en la protección del patrimonio cultural porteño.
