Bomba: Gustavo Álvarez ya no es más el DT de San Lorenzo
El mismo día en que el plantel debía arrancar la pretemporada, el técnico no pudo resolver sus diferencias con la dirigencia que encabeza el flamante presidente Marcelo Culotta respecto a los jugadores que debían ser apartados del grupo. Los futbolistas llegaron al desayuno y se encontraron con que no estaba el cuerpo técnico.

Bomba en Boedo. Gustavo Álvarez dejó de ser el entrenador de San Lorenzo este lunes, el mismo día en que el plantel debía retomar los entrenamientos para el inicio de la pretemporada. Los jugadores llegaron al desayuno y se encontraron con que no había nadie del cuerpo técnico. Las diferencias entre Álvarez y la dirigencia que conduce el flamante presidente Marcelo Culotta en el armado del plantel llegaron a un punto de quiebre sin retorno y el vínculo entre ambas partes llegó a su fin antes de que comenzara la primera práctica.
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Según pudo averiguar TyCSports.com, el conflicto se desató porque Álvarez había presentado una lista de jugadores que consideraba prescindibles para iniciar la pretemporada. La Comisión Directiva aceptó algunos casos pero no todos, ya que entre los futbolistas que el DT quería apartar había juveniles del club y jugadores que, de ser marginados, perderían valor de reventa. Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, Álvarez se mostró intransigente y tomó la decisión de renunciar.
El episodio tuvo una primera señal temprana: los jugadores llegaron al desayuno y se encontraron con que no había nadie del cuerpo técnico presente. Los chispazos entre las partes habían sido fuertes en las horas previas y el clima ya anticipaba que algo estaba roto. La confirmación llegó poco después.
Álvarez llegó a Boedo con el proyecto de un fútbol intenso y propositivo que el Ciclón no había mostrado en mucho tiempo. Bajo su conducción el equipo clasificó a la Copa Sudamericana, llegó a los octavos de final del Torneo Apertura donde quedó eliminado por River en los penales y construyó una identidad reconocible. Su salida, en la antesala de lo que debía ser una segunda mitad de temporada con la Copa Argentina y el Clausura como objetivos, deja al club con la urgencia de encontrar reemplazante antes de que arranquen los compromisos oficiales.







