Ezeiza: cómo está impactando el cierre parcial en las agencias

El Aeropuerto Internacional de Ezeiza comenzó a operar con restricciones el 25 de octubre debido a las obras de infraestructura previstas hasta el 11 de noviembre. Durante este período, las limitaciones en la utilización de las pistas obligaron a distintas compañías aéreas a reorganizar sus operaciones, suspender servicios temporalmente o buscar alternativas para mantener sus vuelos.

La situación también repercutió en la actividad de los operadores mayoristas y las agencias de viajes, que debieron gestionar cambios de fechas, reorganizar reservas y ofrecer alternativas a los pasajeros que tenían viajes programados durante el período de obras.

Si bien las modificaciones fueron comunicadas con varios meses de anticipación, el cierre parcial de Ezeiza generó consecuencias en la oferta de asientos, las salidas grupales y los costos operativos de las empresas turísticas.

En este contexto, Mensajero dialogó con representantes de Free Way, TicketYa y Chasma Tours, y Tucano Tours para conocer cómo afrontaron las restricciones, qué respuestas recibieron de las aerolíneas y cuáles fueron las principales dificultades durante el proceso de reprogramación.

Free Way: cambios anticipados y sin mayores costos

Eduardo Carey, de Free Way, explicó que las restricciones operativas de Ezeiza no generaron inconvenientes significativos para la compañía, principalmente porque los cambios fueron comunicados y gestionados con anticipación.

“No tuvimos algún impacto por este motivo. El proceso de modificaciones se hizo con mucha antelación y fue prolijo”, señaló Carey, quien agregó que únicamente algunos pasajeros dejaron pendiente su reprogramación hasta último momento, aunque se trató de casos mínimos.

Eduardo Carey, de Free Way
Eduardo Carey, de Free Way

Sin embargo, reconoció que la gran mayoría de las reservas afectadas debieron modificarse, ya sea mediante cambios de fechas o de compañías aéreas, con el objetivo de ofrecer alternativas a los pasajeros.

En relación con la respuesta de las aerolíneas, destacó la predisposición de las empresas para facilitar las modificaciones. Según explicó, las compañías ofrecieron distintas opciones desde el comienzo del proceso para reducir las consecuencias de los cambios involuntarios sobre los viajeros y los operadores.

Por otra parte, sostuvo que las reprogramaciones no provocaron costos adicionales generalizados para la empresa, aunque sí demandaron una mayor dedicación del personal para atender las consultas y gestionar las nuevas reservas.

“Costos adicionales no, salvo la hora hombre, de atención y asesoramiento para reacomodar los pasajeros”, precisó.

Finalmente, aclaró que solo en situaciones excepcionales los clientes debieron afrontar gastos adicionales, principalmente cuando decidieron modificar voluntariamente sus fechas de viaje o solicitar la devolución de sus pasajes para adquirir otros.

TicketYa y Chasma Tours: menos asientos y salidas canceladas

Por su parte, Santiago Sotelino, gerente de TicketYa y Chasma Tours, coincidió en que la comunicación anticipada permitió organizar las operaciones, aunque advirtió que las restricciones tuvieron consecuencias sobre la disponibilidad de vuelos y la programación de viajes.

“La situación de la inutilización de una de las pistas de Ezeiza fue comunicada hace varios meses, no solamente por Aeropuertos Argentina 2000, sino por cada una de las líneas aéreas. El impacto claramente es grande, pero comunicarlo con meses de anticipación te da una previsibilidad con respecto a la operación”, explicó Sotelino.

Santiago Sotelino, gerente de TicketYa y Chasma Tours,
Santiago Sotelino, gerente de TicketYa y Chasma Tours,

En ese sentido, sostuvo que la principal dificultad estuvo relacionada con las aerolíneas que suspendieron sus operaciones durante el período de obras, especialmente aquellas que utilizan aeronaves de mayor tamaño.

De acuerdo con el operador, esta situación afectó tanto a los pasajeros con reservas realizadas con anticipación como a la disponibilidad de asientos para comercializar durante las fechas alcanzadas por las restricciones.

En cuanto a las operaciones de su compañía, señaló que la comunicación temprana con las agencias permitió evitar una mayor cantidad de reprogramaciones. Sin embargo, reconoció que algunas salidas grupales no pudieron mantenerse.

“Tuvimos un impacto de dos salidas grupales que teníamos con varios meses de anticipación y no pudimos acomodarlas desde otro aeropuerto. Así que las cancelamos y las reprogramamos para el año que viene”, detalló.

Asimismo, indicó que durante las primeras etapas del proceso se registraron inconvenientes relacionados con la comercialización de servicios aéreos que finalmente no operarían. “Al principio hubo varias idas y vueltas con disponibilidad de vuelos que en realidad no operaban y estaban a la venta, lo que generó algún perjuicio en algunas agencias”, explicó. No obstante, aclaró que la situación comenzó a resolverse a medida que las aerolíneas difundieron información más detallada.

En paralelo, advirtió que las restricciones operativas redujeron la capacidad disponible, debido a que algunas compañías debieron utilizar aeronaves de menor tamaño, operar desde aeropuertos alternativos o cancelar frecuencias.

Respecto de los costos, Sotelino advirtió que las modificaciones tuvieron consecuencias económicas para mayoristas y agencias minoristas, especialmente en operaciones organizadas con anticipación.

“En algún punto genera costos adicionales para todos, para mayoristas y para agencias minoristas, sobre todo para los que tenían algo programado con mucha anticipación en esas fechas”, manifestó.

En particular, mencionó las salidas grupales y los viajes de incentivo, cuya organización suele requerir reservas y contrataciones anticipadas. Según explicó, algunas operaciones debieron cancelarse, mientras que otras fueron trasladadas a fechas cercanas o directamente al próximo año.

Tucano Tours: cambios de itinerarios y costos adicionales

En tanto, Alejandro Duarte, director general de Tucano Tours, explicó que el mayor impacto del cierre parcial de Ezeiza se produjo durante los meses previos al inicio de las restricciones, cuando las aerolíneas comenzaron a comunicar las modificaciones en sus operaciones.

“El impacto más grande lo tuvimos cuando salieron los comunicados, más que ahora, porque a partir del momento en que salió el comunicado, la gente tomó nota y empezó a ver con cada aerolínea cómo iba a funcionar”, señaló Duarte.

En ese sentido, precisó que los 60 días anteriores al comienzo de las obras concentraron la mayor parte de las gestiones, debido a la necesidad de reorganizar reservas y buscar alternativas para los pasajeros afectados.

 Alejandro Duarte, director general de Tucano Tours
Alejandro Duarte, director general de Tucano Tours

El directivo confirmó que Tucano Tours debió reprogramar viajes y modificar itinerarios como consecuencia de las distintas medidas adoptadas por las compañías aéreas. “Hay compañías que no vuelan, hay compañías que vuelan vía Montevideo, hay compañías que siguen operando, pero de manera reducida”, explicó.

Según Duarte, cada aerolínea implementó soluciones diferentes, lo que obligó a los operadores a analizar las alternativas disponibles para cada reserva.

Asimismo, consideró que la respuesta de las compañías fue, en términos generales, favorable, aunque identificó dificultades particulares en algunas operaciones. “Creo que el caso más complejo es el de Plus Ultra, que cambió de cinco frecuencias a dos”, afirmó, al referirse a la reducción de servicios de la compañía.

Por otra parte, el director general de Tucano Tours confirmó que las modificaciones generaron costos adicionales, tanto por la reprogramación de servicios terrestres como por la necesidad de adaptar los vuelos a nuevas fechas.

“Costos adicionales se generan, tanto sea por servicios terrestres o porque tenés que adecuar tu vuelo a esas fechas. Fue bastante complicado”, reconoció.

Finalmente, Duarte explicó que la mayor parte de las dificultades se resolvió durante los meses previos al comienzo de las obras y que, durante el período de restricciones, podrían persistir casos puntuales de pasajeros que no hubieran advertido las modificaciones de sus servicios.

De esta manera, los testimonios de los tres operadores reflejan que la comunicación anticipada permitió reducir las consecuencias sobre las reservas, aunque no evitó las cancelaciones, la disminución de la oferta aérea y los costos adicionales para algunas empresas del sector turístico.

El Aeropuerto Internacional de Ezeiza comenzó a operar con restricciones el 25 de octubre debido a las obras de infraestructura previstas hasta el 11 de noviembre. Durante este período, las limitaciones en la utilización de las pistas obligaron a distintas compañías aéreas a reorganizar sus operaciones, suspender servicios temporalmente o buscar alternativas para mantener sus vuelos.

La situación también repercutió en la actividad de los operadores mayoristas y las agencias de viajes, que debieron gestionar cambios de fechas, reorganizar reservas y ofrecer alternativas a los pasajeros que tenían viajes programados durante el período de obras.

Si bien las modificaciones fueron comunicadas con varios meses de anticipación, el cierre parcial de Ezeiza generó consecuencias en la oferta de asientos, las salidas grupales y los costos operativos de las empresas turísticas.

En este contexto, Mensajero dialogó con representantes de Free Way, TicketYa y Chasma Tours, y Tucano Tours para conocer cómo afrontaron las restricciones, qué respuestas recibieron de las aerolíneas y cuáles fueron las principales dificultades durante el proceso de reprogramación.

Free Way: cambios anticipados y sin mayores costos

Eduardo Carey, de Free Way, explicó que las restricciones operativas de Ezeiza no generaron inconvenientes significativos para la compañía, principalmente porque los cambios fueron comunicados y gestionados con anticipación.

“No tuvimos algún impacto por este motivo. El proceso de modificaciones se hizo con mucha antelación y fue prolijo”, señaló Carey, quien agregó que únicamente algunos pasajeros dejaron pendiente su reprogramación hasta último momento, aunque se trató de casos mínimos.

Eduardo Carey, de Free Way
Eduardo Carey, de Free Way

Sin embargo, reconoció que la gran mayoría de las reservas afectadas debieron modificarse, ya sea mediante cambios de fechas o de compañías aéreas, con el objetivo de ofrecer alternativas a los pasajeros.

En relación con la respuesta de las aerolíneas, destacó la predisposición de las empresas para facilitar las modificaciones. Según explicó, las compañías ofrecieron distintas opciones desde el comienzo del proceso para reducir las consecuencias de los cambios involuntarios sobre los viajeros y los operadores.

Por otra parte, sostuvo que las reprogramaciones no provocaron costos adicionales generalizados para la empresa, aunque sí demandaron una mayor dedicación del personal para atender las consultas y gestionar las nuevas reservas.

“Costos adicionales no, salvo la hora hombre, de atención y asesoramiento para reacomodar los pasajeros”, precisó.

Finalmente, aclaró que solo en situaciones excepcionales los clientes debieron afrontar gastos adicionales, principalmente cuando decidieron modificar voluntariamente sus fechas de viaje o solicitar la devolución de sus pasajes para adquirir otros.

TicketYa y Chasma Tours: menos asientos y salidas canceladas

Por su parte, Santiago Sotelino, gerente de TicketYa y Chasma Tours, coincidió en que la comunicación anticipada permitió organizar las operaciones, aunque advirtió que las restricciones tuvieron consecuencias sobre la disponibilidad de vuelos y la programación de viajes.

“La situación de la inutilización de una de las pistas de Ezeiza fue comunicada hace varios meses, no solamente por Aeropuertos Argentina 2000, sino por cada una de las líneas aéreas. El impacto claramente es grande, pero comunicarlo con meses de anticipación te da una previsibilidad con respecto a la operación”, explicó Sotelino.

Santiago Sotelino, gerente de TicketYa y Chasma Tours,
Santiago Sotelino, gerente de TicketYa y Chasma Tours,

En ese sentido, sostuvo que la principal dificultad estuvo relacionada con las aerolíneas que suspendieron sus operaciones durante el período de obras, especialmente aquellas que utilizan aeronaves de mayor tamaño.

De acuerdo con el operador, esta situación afectó tanto a los pasajeros con reservas realizadas con anticipación como a la disponibilidad de asientos para comercializar durante las fechas alcanzadas por las restricciones.

En cuanto a las operaciones de su compañía, señaló que la comunicación temprana con las agencias permitió evitar una mayor cantidad de reprogramaciones. Sin embargo, reconoció que algunas salidas grupales no pudieron mantenerse.

“Tuvimos un impacto de dos salidas grupales que teníamos con varios meses de anticipación y no pudimos acomodarlas desde otro aeropuerto. Así que las cancelamos y las reprogramamos para el año que viene”, detalló.

Asimismo, indicó que durante las primeras etapas del proceso se registraron inconvenientes relacionados con la comercialización de servicios aéreos que finalmente no operarían. “Al principio hubo varias idas y vueltas con disponibilidad de vuelos que en realidad no operaban y estaban a la venta, lo que generó algún perjuicio en algunas agencias”, explicó. No obstante, aclaró que la situación comenzó a resolverse a medida que las aerolíneas difundieron información más detallada.

En paralelo, advirtió que las restricciones operativas redujeron la capacidad disponible, debido a que algunas compañías debieron utilizar aeronaves de menor tamaño, operar desde aeropuertos alternativos o cancelar frecuencias.

Respecto de los costos, Sotelino advirtió que las modificaciones tuvieron consecuencias económicas para mayoristas y agencias minoristas, especialmente en operaciones organizadas con anticipación.

“En algún punto genera costos adicionales para todos, para mayoristas y para agencias minoristas, sobre todo para los que tenían algo programado con mucha anticipación en esas fechas”, manifestó.

En particular, mencionó las salidas grupales y los viajes de incentivo, cuya organización suele requerir reservas y contrataciones anticipadas. Según explicó, algunas operaciones debieron cancelarse, mientras que otras fueron trasladadas a fechas cercanas o directamente al próximo año.

Tucano Tours: cambios de itinerarios y costos adicionales

En tanto, Alejandro Duarte, director general de Tucano Tours, explicó que el mayor impacto del cierre parcial de Ezeiza se produjo durante los meses previos al inicio de las restricciones, cuando las aerolíneas comenzaron a comunicar las modificaciones en sus operaciones.

“El impacto más grande lo tuvimos cuando salieron los comunicados, más que ahora, porque a partir del momento en que salió el comunicado, la gente tomó nota y empezó a ver con cada aerolínea cómo iba a funcionar”, señaló Duarte.

En ese sentido, precisó que los 60 días anteriores al comienzo de las obras concentraron la mayor parte de las gestiones, debido a la necesidad de reorganizar reservas y buscar alternativas para los pasajeros afectados.

 Alejandro Duarte, director general de Tucano Tours
Alejandro Duarte, director general de Tucano Tours

El directivo confirmó que Tucano Tours debió reprogramar viajes y modificar itinerarios como consecuencia de las distintas medidas adoptadas por las compañías aéreas. “Hay compañías que no vuelan, hay compañías que vuelan vía Montevideo, hay compañías que siguen operando, pero de manera reducida”, explicó.

Según Duarte, cada aerolínea implementó soluciones diferentes, lo que obligó a los operadores a analizar las alternativas disponibles para cada reserva.

Asimismo, consideró que la respuesta de las compañías fue, en términos generales, favorable, aunque identificó dificultades particulares en algunas operaciones. “Creo que el caso más complejo es el de Plus Ultra, que cambió de cinco frecuencias a dos”, afirmó, al referirse a la reducción de servicios de la compañía.

Por otra parte, el director general de Tucano Tours confirmó que las modificaciones generaron costos adicionales, tanto por la reprogramación de servicios terrestres como por la necesidad de adaptar los vuelos a nuevas fechas.

“Costos adicionales se generan, tanto sea por servicios terrestres o porque tenés que adecuar tu vuelo a esas fechas. Fue bastante complicado”, reconoció.

Finalmente, Duarte explicó que la mayor parte de las dificultades se resolvió durante los meses previos al comienzo de las obras y que, durante el período de restricciones, podrían persistir casos puntuales de pasajeros que no hubieran advertido las modificaciones de sus servicios.

De esta manera, los testimonios de los tres operadores reflejan que la comunicación anticipada permitió reducir las consecuencias sobre las reservas, aunque no evitó las cancelaciones, la disminución de la oferta aérea y los costos adicionales para algunas empresas del sector turístico.

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