Arruabarrena, a un paso de convertise en DT de Boca: qué falta para la confirmación
El Vasco tiene muy avanzadas sus conversaciones con Riquelme para suceder oficialmente a Claudio Úbeda en el banco del Xeneize. Si acuerdan los detalles económicos, firmaría en los próximos días por 18 meses.

El consenso en Boca es total y las negociaciones ya están en marcha: Rodolfo Arruabarrena es el elegido para suceder a Claudio Úbeda en el banco xeneize. Juan Román Riquelme ya le ofreció el cargo, el Vasco ya aceptó y solo restan detalles para confirmar que comenzará su segundo ciclo en el club de sus amores. El contrato sería por 18 meses, hasta fines de 2027.
Con el final de su vínculo, la partida del Sifón era un secreto a voces. Confirmada tras la durísima eliminación de la Copa Libertadores en fase de grupos, enseguida empezaron a sonar nombres para hacerse cargo del plantel a partir del primer día de la pretemporada. Néstor Lorenzo y Antonio Mohamed volvieron a aparecer como opciones, pero Román ya tenía la decisión tomada. Iba a ir a buscar a su excompañero en Boca y Villarreal.
Lo cierto es que el Vasco siempre quiso volver y, desde que se fue en 2016, estuvo esperando este llamado para regresar al club donde se formó, debutó y fue campeón como jugador y DT. En los últimos días, esa comunicación se dio: llegó el llamado de Riquelme, con quien tiene una muy buena relación por su pasado compartido, y quedaron a solo formalidades de acordar su llegada.
En apenas minutos de conversación, el DT dio el sí para su regreso por los próximos 18 meses. Si todavía no hubo anuncio es porque aún resta definir cuestiones económicas, que desde ambas partes creen que no serán un impedimento y que se resolverán en el transcurso de los próximos días. Si todo sigue su curso, Arruabarrena será anunciado como nuevo DT de Boca la semana que viene y estará al frente del plantel antes de que inicie la pretemporada, el 18 de junio en Ezeiza.
Úbeda, el armado del plantel con Riquelme y los fallos que perjudicaron a Boca
El Vasco se prepara para encarar su segundo ciclo al frente del conjunto de la Ribera, después de su paso entre 2014 y 2016. En aquella oportunidad le tocó suceder nada más ni nada menos que a Carlos Bianchi, que venía de una tercera etapa con más sombras que luces. Entonces, el exlateral izquierdo de Boca agarró un fierro caliente, encaminó al equipo y coronó con dos títulos locales: el torneo de la liga y la Copa Argentina 2015.
En medio, las duras eliminaciones ante River en la Copa Sudamericana 2014 y la Copa Libertadores 2015 marcaron su ciclo, con el episodio del gas pimienta como un hecho imborrable (a pesar de que no tuvo ningún tipo de responsabilidad). El 2016 arrancó mal y se fue tras perder con Racing por la quinta fecha del torneo local. Su carrera continuó en el exterior, con pasos por Al-Wasl (Emiratos Árabes Unidos), Al-Rayyan (Qatar), Shabab Al-Ahli (Emiratos Árabes Unidos), Pyramids (Egipto), Al-Taawoun (Arabia Saudita) y la selección de Emiratos Árabes Unidos, en donde no logró la clasificación al Mundial de Qatar 2022.






