Úbeda, con futuro incierto en Boca: Racing será un partido bisagra
Tras otra pobre muestra futbolística y la reprobación de La Bombonera, puertas adentro hay una sensación generalizada de que al DT se le acaba el crédito. Sin reacción, las dudas sobre su continuidad comienzan a aflorar y el clásico asoma como la fecha decisiva.

Los silbidos de La Bombonera al consumarse el empate ante Platense dejaron al descubierto el delicado presente de Boca, un equipo que todavía no logra encontrar el rumbo. El irregular arranque en el Apertura (dos triunfos, un empate y dos derrotas), sumado a un funcionamiento que no termina de consolidarse y expone déficits repetidos, terminó de colmar la paciencia del hincha este domingo.
Y el principal apuntado quedó rápidamente en evidencia. En su camino hacia el túnel rumbo a los vestuarios, Claudio Úbeda fue el foco de los reproches, en un clima que refleja el descontento general y alimenta un escenario de incertidumbre. Sin respaldo desde los resultados ni señales claras de mejora futbolística,su futuro inmediato aparece ahora bajo la lupa y sin margen de error.
El inconformismo ya no se expresa únicamente en la voz de los socios, sino también puertas adentro. En el seno de La Ribera advierten una falta de reacción del equipo y un cuerpo técnico al que se le está dificultando encontrarle la vuelta, en un escenario que se vuelve cada vez más cuesta arriba partido a partido.
La reunión que mantuvo Juan Román Riquelme con los referentes del plantel en el predio, en la semana previa al 0-0 frente a Platense, fue un claro anticipo del malestar interno. No se trató de un hecho aislado: no es la primera vez que el presidente decide dialogar directamente con los jugadores, un gesto que suele darse cuando el contexto deportivo es adverso, como ocurre actualmente.
El resumen del empate de Boca con Platense
Lo concreto es que el crédito de Úbeda comienza a achicarse y en Boca ya señalan como partido bisagra el clásico ante Racing, que se disputará el próximo viernes en una Bombonera que volverá a expresarse en un duelo de alto voltaje. Un nuevo traspié frente a la Academia podría abrirle la puerta de salida al entrenador, quien ya manifestó públicamente su “preocupación” por el momento en las últimas presentaciones.
La sensación generalizada en Brandsen 805 es de inquietud, alimentada por un cóctel de factores: los resultados que no acompañan, una respuesta futbolística que sigue sin aparecer, la gran cantidad de lesionados que complica la conformación de un once estable y la ausencia de una identidad clara. A todo eso se suma un dato no menor: la Copa Libertadores empieza a asomar en el horizonte y el margen de error es cada vez menor.
A esta hora, el panorama entorno al futuro de Úbeda está teñido de incertidumbre. Internamente,el duelo ante Racing ya funciona como fecha límite: si Boca no da la talla y el rendimiento vuelve a quedar en deuda, la continuidad del DT entrará en su etapa más delicada y no se descarta una decisión dirigencial de fondo.






