Es hora que River acierte en fútbol
Tras el interinato de Escudero como sinónimo de un equipo en reconstrucción, Coudet asume para devolverle la alegría perdida a River, un club con visibles avances institucionales pero estancado futbolísticamente desde hace tiempo.

Dentro de algunos meses o años, si los hinchas de River recuerdan este olvidable 1-1 con Independiente Rivadavia será por dos motivos: por la gran noche de Santiago Beltrán en el arco pero, sobre todo, por el interinato de Marcelo Escudero después de la salida de Marcelo Gallardo y antes de la llegada de Eduardo Coudet, la única misma razón por la que los fanáticos pueden evocar otro empate descartable, signos de estos discretos tiempos riverplatenses, como el del 0-0 ante Unión a inicios de agosto de 2024 durante el primer interinato del Pichi, aquella vez tras el despido a Martin Demichelis. Es decir, dos imágenes de un River en reconstrucción: en el medio pasaron 20 meses y el equipo no ganó ningún título.
Es cierto que un Escudero con extraña lectura para los cambios no iba a cambiar nada de fondo ni de forma, pero partidos prescindibles como el de ayer ya se hicieron habituales -con técnicos interinos o confirmados- en los últimos años de River, un club con grandes avances institucionales recientes, actuales y proyectados pero a la vez estancado futbolísticamente también desde hace un tiempo considerable. Incluso el empate final, con los mendocinos más cerca del triunfo -y con la fábrica de derrotas que fue el segundo ciclo del Muñeco todavía reciente-, debería ser aceptado de buena gana.
Coudet tendrá una misión que suena titánica: devolverle la alegría perdida a un River que acumula desaciertos futbolísticos que exceden a los errores que cometió Gallardo en su regreso, no sólo en los mercados de pases, aunque nada sorprendió más que la ausencia de delanteros en el actual plantel. Junto al Chacho debería llegar, al menos, un atacante antes de que cierre el libro de pases, la próxima semana. Mantener todo como está hasta después del Mundial suena como cantar falta envido con menos de 25.
Independiente Rivadavia 1 1 River | Torneo Apertura 2026 | Resumen del partido
Por si el diagnóstico suena exagerado no está de más recordar que, sin contar las Ligas de 2021 y 2023, un sistema por suma de puntos que actualmente sólo ocurre con la tabla anual -y que permitió el pase directo a finales a partido único-, River lleva desde finales de 2019 doce eliminaciones en torneos nacionales y siete en competencias internacionales antes de llegar a la instancia decisiva. Es decir que hace 19 torneos mano a mano que River no llega a una final: la última fue el 13 de diciembre de 2019 ante Central Córdoba de Santiago del Estero, por la Copa Argentina de ese año.
Tras la salida de Gallardo -que, se recuerda, falló hasta en la clasificación para la Copa Libertadores de este año-, algo parece haber percibido la dirigencia, que en las últimas horas dejó trascender incorporaciones para un departamento de fútbol en el que los roles de Enzo Francescoli y Leonardo Ponzio parecen diluidos y no terminan de quedar claros. Como sea, River necesita volver a acertar en fútbol.
La noche mendocina dejó además un buen regreso de Marcos Acuña, la regularidad de Fausto Vera y el oportunismo goleador de Gonzalo Montiel, pero también otras imágenes preocupantes: Lautaro Rivero está muy falto de confianza y Sebastián Driussi sigue acumulando minutos sin justificarlos.
Coudet asumirá en las próximas horas con un gran respaldo de los hinchas: es un candidato con mucha aceptación, ideal para que River se sacuda, salga de una etapa sin alegría y deje atrás empates que todos olvidarán pronto, un lustro perdido.






