
El debate en torno al Sistema de Entradas y Salidas (EES) de la Unión Europea sumó un nuevo capítulo. Después de las advertencias del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) sobre el impacto que podrían tener las demoras en la llegada de turistas y del reclamo presentado por las principales organizaciones de la aviación europea, ahora fueron nueve países los que pidieron extender las flexibilidades previstas para la implementación de los controles biométricos en las fronteras del espacio Schengen.
Bélgica, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Malta, Países Bajos, Portugal y Suiza enviaron una carta conjunta a la Comisión Europea para solicitar que el mecanismo de suspensión parcial del EES continúe vigente después del 6 de septiembre. Según los gobiernos, la experiencia acumulada durante los primeros meses de funcionamiento demuestra que el sistema todavía presenta dificultades cuando aumenta el flujo de pasajeros, por lo que consideran necesario mantener herramientas que permitan aliviar la congestión en los puestos fronterizos.
En el documento, los ministros aclararon que respaldan plenamente la puesta en marcha del EES como herramienta para reforzar la seguridad y modernizar los controles migratorios. Sin embargo, advirtieron que eliminar las flexibilidades en la fecha prevista genera una “grave y legítima preocupación”, una inquietud que, remarcaron, también comparte el sector del transporte aéreo. Por ese motivo, solicitaron que los Estados miembros puedan seguir suspendiendo temporalmente la captura de datos biométricos cuando las condiciones operativas así lo requieran.
El mecanismo vigente habilita, en circunstancias excepcionales, a interrumpir la toma de huellas dactilares y el reconocimiento facial con el objetivo de evitar que los controles provoquen demoras excesivas. Desde Bruselas, el portavoz de la Comisión Europea, Markus Lammert, aseguró que el organismo valora el compromiso de los países con la implementación del EES y confirmó que mantiene un diálogo permanente con los Estados miembros que todavía registran dificultades en algunos pasos fronterizos.
Crecen las críticas al funcionamiento del sistema
La posición de los nueve gobiernos coincide con los cuestionamientos expresados en las últimas semanas por distintos actores de la industria turística y aerocomercial. El director ejecutivo de easyJet, Kenton Jarvis, calificó de “completamente inaceptables” las colas registradas en varios controles fronterizos y sostuvo que las flexibilidades actuales deberían mantenerse hasta que el sistema funcione con mayor fluidez y deje de afectar la experiencia de los pasajeros.
En el mismo sentido, Alexander Zinell, director ejecutivo de Fraport Greece, empresa que administra 14 aeropuertos en Grecia, afirmó que las terminales debieron implementar medidas extraordinarias para asistir a los viajeros durante las largas esperas. Según explicó, incluso fue necesario instalar carpas para proteger del calor a quienes aguardaban en las filas y priorizar el paso de pasajeros vulnerables. Para el ejecutivo, las excepciones actualmente vigentes evitaron un escenario más complejo, aunque consideró que el EES requiere una actualización integral que permita agilizar el proceso mediante registros previos al viaje.
Con el respaldo de varios gobiernos al pedido de flexibilización, el debate sobre el funcionamiento del nuevo sistema de control fronterizo dejó de estar limitado a la industria aérea y pasó a formar parte de la agenda política europea. La decisión que adopte la Comisión Europea en las próximas semanas será clave para definir cómo continuará la implementación del EES durante el resto de la temporada alta y en los meses posteriores.
